700 €*
~ 154 km
9 días / 8 noches
Fácil
*Precio por persona en habitación doble.
Gijón es la ciudad más poblada de Asturias. Merece la pena perderse por su casco antiguo y disfrutar de su Plaza Mayor, de la Casa Museo de Jovellanos, la iglesia de San Pedro y el Palacio de Revillagigedo. Llegada a Gijón por cuenta del peregrino.
Alojamiento en Gijón.
Dificultad: Media
Salimos de Gijón para adentrarnos en un paisaje verde y rural. El perfil de la etapa es bastante sencillo, sin grandes preocupaciones. Pasamos por pequeñas localidades como Pavierna y Santa Eulalia, donde se encuentra la Iglesia de Santa Eulalia. El resto del recorrido sigue el curso de la Ría de Avilés. Avilés pone punto y final a la etapa de hoy. Es una ciudad industial pero que cuenta con un interesante casco antiguo. Como sitios de interés podemos mencionar La Plaza de España, con el Ayuntamiento y el palacio del Marqués de Ferrera (en la actualidad es un hotel), la iglesia de San Nicolás de Bari y el palacio de García Pumarino, entre otros.
Dificultad: Fácil
Hoy recuperamos algo de paisaje rural y marítimo. Dejamos atrás la ciudad y retomamos senderos entre bosques de eucalipto, prados verdes y pequeños pueblos asturianos como Salinas o San Juan de la Arena, donde se puede disfrutar de buen pescado fresco. Soto del Barco nos recibe en la ría del Nalón, en una etapa que se siente como una transición tranquila y necesaria. Buen día para escuchar los pasos, pensar, o simplemente caminar.
Dificultad: Media
Una etapa en la que el Camino gana de nuevo en belleza natural. Atravesamos valles, caminos flanqueados por árboles y pueblos que parecen sacados de una postal. El ascenso hacia el Alto del Palicio se siente en las piernas, pero las vistas y el entorno lo compensan con creces. La llegada a Soto de Luiña es especialmente significativa, ya que su albergue está ubicado en un antiguo hospital de peregrinos del siglo XVIII. Aquí se respira historia jacobea por los cuatro costados.
Dificultad: Fácil
Etapa breve pero escénica, ideal para recuperar fuerzas o para disfrutar con calma de un recorrido impresionante junto a la costa. Se puede optar por la variante costera, que ofrece acantilados, playas y miradores naturales espectaculares. Ballota es una aldea pequeña, típica del occidente asturiano, rodeada de prados y con un aire auténtico, rural y hospitalario. Una etapa para reencontrarse con la simplicidad del Camino.
Dificultad: Fácil
Al igual que el final de la jornada anterior, los primeros kilómetros de este nuevo día nos llevan cerca de la costa, con vistas a las playas e imponentes acantilados hasta Cadavevo. A partir de aquí volvemos a caminar por paisajes más interiores. Es una etapa bastante plácida y sencilla, pasamos por pequeñas localidades como San Cristóbal o Querúas. El único desnivel resaltable de la etapa es la corta pero fuerte subida a la salida del Hotel Canero, una vez pasado el pequeño pueblo de Chano de Canero. Una vez superada esta subida el resto es pan comido. Nos encontramos a pocos kilómetros del final de la etapa, Luarca. Es una pequeña pero bella localidad marinera donde resalta su pueblo pesquero.
Dificultad: Fácil
Los primeros kilómetros desde Luarca son ascendentes pero moderados, cruzamos el río Barayo y bajamos hasta Villapedre. La etapa transcurre lejos de la costa, pasamos por numerosas localidades y pasamos gran parte del recorrido cerce de una carretera nacional., a pesar de esto los ríos seguirán siendo nuestros compañeros de viaje. Nuestro destino de hoy en Navia.
Dificultad: Fácil
La etapa de hoy empieza con una elección ¿ ir por Tol o por Tapias de Casariego? La opción de Tapias de Casariego nos lleva por la costa mientras que Tol nos adentra hacia el interior. Ambos itinerarios no presentan ninguna dificultad a lo que desniveles se refiere pero es recomendable escoger Tapias de Casariego ya que esta opción cuenta con más pueblos y por lo tanto más servicios. Además Tapias de Casariego es un pueblo pesquero con un bonito puerto. En cualquiera de los dos itinerarios tenemos que cruzar la Ría del Eo para poder llegar a Ribadeo y por lo tanto pasar nuestra primera noche en Galicia. Cada vez estamos más cerca.
¡Buen Camino y hasta la próxima!