No somos una agencia del Camino de Santiago cualquiera. Somos peregrinos, y organizamos cada detalle de la ruta para que tú solo tengas que hacer lo más bonito: caminar, descubrir y disfrutar.
No somos una agencia del Camino de Santiago cualquiera. Somos peregrinos, y organizamos cada detalle de la ruta para que tú solo tengas que hacer lo más bonito: caminar, descubrir y disfrutar.
Llevamos más de 25 años organizando el Camino de Santiago para peregrinos de todo el mundo. Somos una agencia Camino de Santiago formada por un equipo internacional, por peregrinos y por personas que conocemos y amamos profundamente los destinos que comercializamos.
Nuestro objetivo es muy sencillo: que nuestros peregrinos solo tengan que ocuparse de disfrutar del Camino. De todo lo demás, ya nos encargamos nosotros.
¿Buscas una agencia Camino de Santiago organizado?
Nuestro equipo se encarga de todo: alojamientos, traslados de equipaje, credencial, teléfono de emergencias 24 horas… Todo listo para que tú solo camines y disfrutes. Si estás buscando una agencia de Camino de Santiago organizado, te ofrecemos todo lo que necesitas.
¿Prefieres hacer el Camino en grupo?
También organizamos salidas en grupo para que compartas la experiencia con otros peregrinos. Consúltanos.
¿O quizá te interesa más hacerlo con apoyo?
Olvídate del estrés. Rutas Meigas ofrece la posibilidad de hacer el Camino de Santiago con apoyo: un viaje personalizado y seguro hacia esta experiencia legendaria. Nos encargamos de toda la organización para que puedas disfrutar plenamente de tu aventura.
Miles de personas de todo el mundo han confiado en nosotros para hacer realidad su sueño de llegar a Santiago, a los pies del Apóstol, e incluso continuar hasta el fin del mundo, hasta Finisterre y hasta Muxía.
Nos encargamos de los alojamientos, el transporte de equipaje y de todos esos detalles que marcan la diferencia para que el Camino sea el perfecto para ti.
¿Quieres etapas más largas o más cortas? ¿Prefieres alojamientos rurales? ¿Viajas en grupo? Lo adaptamos todo para ti.
Somos una agencia Camino de Santiago comprometida con un turismo responsable y sostenible, respetando la naturaleza y la cultura local.
Nos encargamos de los alojamientos, el transporte de equipaje y de todos esos detalles que marcan la diferencia para que el Camino sea el perfecto para ti.
Queremos que disfrutes de tu Camino de Santiago como te mereces, como te lo has imaginado, acorde a tus expectativas. Por eso, el equipo de Rutas Meigas se encarga de organizar todos los detalles de tu peregrinación a Compostela. Así, tú solo tendrás que ocuparte de vivir esta experiencia al máximo, paso a paso.
Si buscas un Camino de Santiago único, seguro, adaptado a tu ritmo y a tus necesidades, Rutas Meigas es tu agencia. Nuestro equipo se encargará de reservar todos tus alojamientos, del traslado del equipaje entre etapa y etapa, tendrás un seguro de viaje durante el Camino y con un teléfono de emergencias 24 horas si tienes algún imprevisto durante la ruta.
Estamos siempre cerca de nuestros peregrinos, desde el primer paso hasta llegar a Compostela.

Descubre todo lo que podemos hacer por ti como agencia del Camino de Santiago: organización a medida, rutas personalizadas, transporte de equipaje, alojamientos con encanto y mucho más.
Consulta opiniones reales de peregrinos que ya han confiado en nuestra agencia Camino de Santiago. No hay mejor forma de conocernos.
Porque somos más que una agencia del Camino de Santiago. Estamos en Compostela, somos peregrinos y somos especialistas en hacer que tu experiencia sea inolvidable.
Miles de personas de todo el mundo recorren cada año el Camino de Santiago por motivos tan variados como la fe, el deseo de vivir una aventura o la necesidad de parar y reconectar. Sea cual sea la razón, todos coinciden en algo: el Camino deja huella.
El Camino nació como una ruta de peregrinación a la Catedral de Santiago, donde reposan los restos del Apóstol. Para muchos, esta sigue siendo una de las razones principales para iniciar el Camino: rezar, agradecer, buscar perdón o simplemente cumplir una promesa.
El Camino de Santiago atraviesa montañas, bosques, valles, aldeas, ciudades históricas y zonas costeras. A cada paso, el paisaje cambia. Caminas rodeado de historia y naturaleza, disfrutando de entornos difíciles de encontrar en otras rutas.
Aunque empieces solo, el Camino te une a otros. Compartes trayectos, charlas, risas, comidas… y muchas veces, nacen amistades para toda la vida. Peregrinos de distintas edades y países se encuentran y se entienden sin necesidad de hablar el mismo idioma.
El Camino puede ser duro. Hay etapas largas, cuestas, cansancio, ampollas. Pero también hay superación. Cada jornada es un pequeño logro que te llena de confianza y fuerza. Y al llegar a Santiago, el orgullo que sientes no se compara con nada.
Sin horarios, sin prisas, sin notificaciones. Solo tú, el camino y el entorno. El Camino de Santiago es uno de los pocos espacios donde se puede desconectar por completo y conectar con lo esencial: tus pensamientos, tu cuerpo y tu respiración.
Un café caliente al amanecer antes de empezar la etapa, una flecha amarilla, un mojón que indica que quedan menos kilómetros. En el Camino se aprende a disfrutar de las pequeñas cosas que, en la vida diaria, pasan desapercibidas. Es una lección de sencillez y de presencia (sí, lo que ahora se llama mindfulness).
No necesitas ser atleta ni experto. Hay rutas largas y cortas, exigentes y suaves. Puedes hacerlo en solitario, en pareja, con amigos o en familia. Lo importante no es cuántos kilómetros camines, sino lo que vivas en cada uno de ellos.
Si quieres olvidarte de la logística, puedes contar con una agencia como Rutas Meigas. Nos encargamos de todo: transporte de equipaje, reservas, seguro, asistencia… Para que tú solo te concentres en disfrutar de tu Camino.
El verdadero final no es la Catedral, ni siquiera Finisterre. El Camino continúa cuando vuelves a casa. Las lecciones que aprendes caminando –paciencia, silencio, fortaleza, gratitud– se quedan contigo. Y eso es lo más valioso de esta experiencia.
En una vida llena de ruido, el Camino es un espacio para escucharte. Reflexionar sobre tu propósito, sobre lo que quieres dejar atrás y hacia dónde te gustaría ir. A veces es un punto de partida. A veces, el impulso que necesitabas.
No hace falta una gran razón para emprender el Camino hacia Compostela. A veces, basta con querer vivir algo diferente, salir de la rutina o regalarte un tiempo solo para ti. El Camino de Santiago está ahí, esperándote. Y cuando lo haces, ya no vuelves siendo la misma persona.
noviembre 24, 2025
noviembre 24, 2025
septiembre 24, 2025
Cientos de miles de peregrinos de todo el mundo llegan cada año a Santiago de Compostela. La gran mayoría de ellos lo hace a pie, muchos también en bicicleta, algunos a caballo o incluso en barco de vela, siguiendo la vía marítima.
¿Qué tiene esta ruta hacia Compostela para que personas de casi todos los países del mundo decidan dedicar una parte importante de su tiempo y realizar el esfuerzo físico y personal que supone el Camino de Santiago?
Motivos
• Religiosos y/o espirituales
Los motivos que llevan a un peregrino a tomar la decisión de ponerse en marcha, son variados. Algunos lo hacen por motivos religiosos, para honrar la tumba del Apóstol Santiago, cuyas reliquias descansan en la Catedral. Pero muchos también inician este viaje por motivos espirituales en un sentido menos religioso; para reflexionar, para encontrarse o conocerse a sí mismo, para desconectar de la rutina y del ruido, tantas veces a modo de catarsis personal.
• Aventura y naturaleza
Otros lo hacen por aventura, por conocer paisajes increíbles, para encontrarse con otros compañeros de viaje de infinitas procedencias, que tan poco importan en el Camino, pero que tanto enriquecen.
• Historia y cultura
También hay peregrinos que buscan rastrear la historia y la cultura que la tradición jacobea ha hecho florecer a lo largo de las diferentes rutas. Muchas de las ciudades y pueblos con sus correspondientes representaciones histórico-artísticas han nacido bajo la influencia del Camino, para acoger y atender a los peregrinos que se acercan a Compostela desde el s.IX.
Sea cual sea el motivo que ponga tus pies en el Camino, no tengas duda de que, una vez llegues a Santiago, no solo habrás encontrado o que buscabas, sino muchas otras cosas que te acompañarán el resto de tu vida, porque el Camino casi nunca se acaba en Compostela. Un peregrino siempre se lo acaba llevando dentro.
Dadas las variadas procedencias de los peregrinos que, desde la Edad Media llegan a Compostela, múltiples son las rutas del Camino de Santiago. Las principales, en la actualidad son:
• La Ruta del Camino Francés, la más tradicional, que partía desde Europa, y la más popular y concurrida.
• La Ruta del Camino Portugués, heredera de la antigua vía XIX romana, popular por la peregrinación de Isabel de Portugal, la Reina Santa.
• La Ruta del Camino Inglés, la de los peregrinos nórdicos y anglosajones, que llegaban en barco hasta las costas de Coruña o Ferrol y desde ahí peregrinaban a pie.
• La Ruta del Camino Primitivo, la primera de todas, realizada por el rey Alfonso II de Asturias en el siglo IX.
• La Ruta de la Vía de la Plata, la ruta de origen comercial desde el sur de la Península y por la que Almanzor llegó a Compostela con la pretensión de arrasarla.
• La Ruta del Camino del Norte, la más agreste y espectacular, a orillas del Cantábrico, toda una aventura paisajísitca.
• La Ruta del Camino de Invierno, que evita las cumbres nevadas de O Cebreiro en los meses de clima más duro y transcurre por la mágica Ribeira Sacra.
• La Ruta hasta Fisterra, que lleva el Camino de Santiago hasta el fin del mundo.
La decisión es muy personal y, lo más habitual es que surjan las dudas a la hora de realizar el primer Camino, porque esto también debéis saberlo: el Camino es adictivo. Aunque no hay datos estadísticos, se estima que tres de cada diez peregrinos lo hacen más de una vez en su vida. Y algunos superan la veintena. Por tanto, las dudas sobre qué ruta elegir, suelen surgir, únicamente, esta primera vez.
Una gran parte de peregrinos comienzan su incursión en el Camino de Santiago por el Camino Francés y, de esta, el tramo más concurrido siempre es el que va desde Sarria hasta Santiago de Compostela.
El Camino Francés es el más popular de todos, la ruta más transitada, por lo que siempre nos vamos a encontrar a otros peregrinos con los que compartir esta primera experiencia y solventar dudas.
También es una ruta con buenos servicios, muy buena señalización y sencilla de realizar a nivel técnico.
En todo caso, desde nuestra experiencia, cada uno debe elegir su primera ruta en función de sus propios intereses y nosotros podemos solventar las dudas que tengáis a hora de enfrentaros por primera vez a esta maravillosa experiencia.
Las rutas del Camino de Santiago están bien señalizadas y es raro que te pierdas. Además, encontrarás a otros peregrinos en el Camino cuya senda puedes seguir.
En todo caso, Rutas Meigas te facilita mapas de todas las rutas que organizamos y, desde el apartado de cada Camino de nuestra página web, puedes acceder al trazado, desde tu móvil, a través de Google Maps. No tiene pérdida.
Claro, no solo se puede, sino que es una experiencia de lo más recomendable, un tipo de vivencia distinta a si lo haces con amigos o familia. Tendrás ocasión de reflexionar, de sentirte libre, de seguir tu ritmo… pero también podrás conocer a un montón de peregrinos y hacer grandes amigos.
Además, recuerda que en Rutas Meigas nos encargamos de organizar todos los detalles de tu Camino, de forma que tú no tienes que preocuparte de nada. Tendrás tus alojamientos y tu equipaje esperándote al final de cada etapa y puedes contratar cuantos extras necesites para sentirte seguro.
Aunque actualmente hay muchos tramos del Camino de Santiago que se pueden hacer por carretera asfaltada, lo ideal es hacerlo siempre por los trazados originales. Por tanto, lo ideal para adaptarse a cualquier terreno, es usar una bici de montaña.
Si ya tienes una bicicleta, que no sea de montaña, y quieres hacer el Camino con ella, es posible, aunque hay que prestar mucha atención en algunos tramos. Tú conoces tu bici mejor que nadie y sabes hasta donde puede llegar.
En todo caso, para hacer el Camino de Santiago con Rutas Meigas solo necesitas las ganas, porque en sus reservas del Camino de Santiago en bicicleta Rutas Meigas incluye:
- Bicicleta MTB con ruedas de 27.5" // 29” y E-Bikes
- Alforjas
- Casco
- Funda de gel para el sillín
- Bidón de agua
- Bolsa de Herramientas (1 cámara, parches, llave allen multifunción, candado y desmontables)
- Bomba de aire
Aunque actualmente hay muchos tramos del Camino de Santiago que se pueden hacer por carretera asfaltada, lo ideal es hacerlo siempre por los trazados originales. Por tanto, lo ideal para adaptarse a cualquier terreno, es usar una bici de montaña.
Si ya tienes una bicicleta, que no sea de montaña, y quieres hacer el Camino con ella, es posible, aunque hay que prestar mucha atención en algunos tramos. Tú conoces tu bici mejor que nadie y sabes hasta donde puede llegar.
En todo caso, para hacer el Camino de Santiago con Rutas Meigas solo necesitas las ganas, porque en sus reservas del Camino de Santiago en bicicleta Rutas Meigas incluye:
- Bicicleta MTB con ruedas de 27.5" // 29” y E-Bikes
- Alforjas
- Casco
- Funda de gel para el sillín
- Bidón de agua
- Bolsa de Herramientas (1 cámara, parches, llave allen multifunción, candado y desmontables)
- Bomba de aire
El primer día, cuando llegues al punto de partida de tu Camino de Santiago, tendrás la bicicleta en el alojamiento. Del mismo modo, deberás dejarla en tu último alojamiento cuando llegues a Santiago.
El Camino de Santiago es una experiencia estupenda para compartirla con tu mascota. Se trata de una ruta que transcurre al aire libre, en plena naturaleza y los perros disfrutan muchísimo de estas largas caminatas como un miembro más de la familia.
El problema más habitual que nos encontramos a la hora de viajar con perro, son los alojamientos, ya que no todos los admiten.
En estos momentos, con Rutas Meigas puedes hacer el Camino Francés desde Sarria con dos opciones de extensión distintas. En cualquiera de ellas, tu mascota dormirá contigo, en la misma habitación. En todo caso, si estás interesado en alguna otra ruta distinta, no dudes en consultarnos.
La Compostela es el documento oficial, expedido por la Iglesia, de que has completado alguna de las rutas del Camino de Santiago. Para conseguirla debes consignar tu credencial de peregrino en cada una de las etapas que vayas completando.
Ten en cuenta que debes sellar dos veces como mínimo en cada una de las etapas, una en la localidad donde pernoctes y otra a lo largo del recorrido.
Una vez hayas llegado a Santiago, puedes recoger tu Compostela en la Oficina del Peregrino, que está situada en la Rúa Carretas, 33, muy próxima a la Catedral, a unos tres minutos caminando desde la Plaza del Obradoiro.
Si lo prefieres, actualmente también es posible hacer el Camino de Santiago con una credencial digital.
La credencial del peregrino es el vestigio del documento que antiguamente suponía un salvoconducto para los peregrinos que hacían el Camino de Santiago, un documento que acreditaba su peregrinación. Actualmente, es un documento oficial emitido por la Oficina del Peregrino de la Diócesis de Santiago de Compostela y que consta de dieciséis páginas en las que hay una serie de espacios para ir incorporando los sellos correspondientes.
Rutas Meigas te facilita la credencial del peregrino al inicio de tu ruta. La encontrarás en tu pack de bienvenida en el primero de los alojamientos que hayas contratado con nosotros.
A lo largo del Camino de Santiago, sea cual sea la ruta que hayas elegido, encontrarás un montón de sitios donde sellar tu credencial: bares, restaurantes, iglesias, capillas o ermitas, organismos públicos como los Ayuntamientos etc. e incluso en los alojamientos.
Ten en cuenta que debes sellar dos veces como mínimo en cada una de las etapas, una en la localidad donde pernoctes y otra a lo largo del recorrido.
En ningún caso. En primer lugar, porque no hay absolutamente ninguna estipulación a este respecto y, en segundo, porque el Camino es TÚ Camino y lo tienes que hacer al ritmo que tu quieras o puedas.
Lo habitual es hacer una media de veinte kilómetros al día y las etapas se dividen en lugares de especial interés para los peregrinos o también en función de la disponibilidad de alojamientos y servicios. Pero cualquiera de las rutas se puede adaptar a tu medida.
También es posible ir haciendo el Camino por tramos en diferentes épocas o incluso años, ya que, muchas veces, el problema es la disponibilidad de tiempo.
Aunque el Camino de Santiago no es una experiencia de carácter deportivo ni requiere de habilidades especiales, sí que hay que tener en cuenta de que hacer el Camino de Santiago tiene cierta exigencia física. El problema no es recorrer los muchos kilómetros del primer día. El problema es que después vienen muchos otros de igual kilometraje. Y la mayoría de nosotros no estamos acostumbrados a hacer tantos kilómetros durante varios días seguidos. Es más que posible que, al principio, acabemos teniendo agujetas, pero lo peor suelen ser los pies y las fastidiosas ampollas.
Por eso es recomendable hacer un pequeño y sencillo entrenamiento, al menos, durante el mes anterior a comenzar el Camino de Santiago. Bastaría con sencillas caminatas, para hacer un poco de fondo, como aparcar el coche e ir al trabajo caminando, o a hacer recados, subir y bajar escaleras a pie. Es importante que intentemos incluir en esta rutina diferentes desniveles y también diferentes firmes, ya que es lo que nos vamos a encontrar en el Camino y una de las cosas que más nos van a fastidiar.
También es importantísimo realizar este pequeño entrenamiento con el calzado ¡y los calcetines! que usaremos para hacer el Camino de Santiago. Estrenar calzado y calcetines en la primera etapa es la peor idea que se os podrá ocurrir en la vida y es garantía absoluta de ampollas en los pies. Debemos hacer el Camino de Santiago con calzado transpirable y calcetines sin costuras que tengan uso previo y a los que nuestros pies ya estén bien acostumbrados.
Si bien no es necesario ni obligatorio caminar con bastones, nosotros lo recomendamos encarecidamente a todos nuestros peregrinos. Son un buen punto de apoyo cuando nos enfrentamos desniveles, para evitar caídas y resbalones y te pueden ayudar a marcar el ritmo del paso.
Actualmente es muy fácil hacerse con unos plegables, que puedes guardar fácilmente en cualquier bolsa o pequeña mochila para que no te estorben cuando no los estás utilizando, pero tenerlos así a mano cuando hagan falta.
Sí, el Camino de Santiago lo pueden hacer desde niños hasta gente de edad avanzada. Lo único que hay que tener en cuenta es que la distancia entre etapas sea asequible. En este punto podemos ayudarte a adaptar tu Camino de Santiago para que los tramos sean adecuados para todos.
El clima en el Camino de Santiago dependerá de la ruta que elijas y del momento en el que decidas peregrinar.
Para los cien kilómetros que se requieren para conseguir la Compostela te vas a encontrar en territorio gallego, y ya sabes lo que eso significa, clima generalmente suave con riesgo de lluvias más o menos abundantes durante casi todo el año. Es decir, un clima muy adecuado para caminar, ya que no te vas a encontrar con temperaturas excesivamente altas en verano ni muy frías en invierno. Para sortear la lluvia bastará que dispongas en tu mochila de mano de un chubasquero fino para poder sacarlo cuando sea necesario.
Lo que sí debes tener en cuenta son otras zonas de clima un poquito más extremo, como la meseta castellana en los meses de verano, donde las temperaturas pueden ser muy altas y donde no es habitual encontrarse zonas boscosas en las que cobijarse a la sombra de los árboles. Si decides hacer alguna de estas rutas en verano, deberás evitar las horas centrales del día para caminar y llevar siempre abundante agua para hidratarte.
También hay que tener en cuenta las zonas en las que, en pleno invierno, podemos encontrarnos nieve, nieblas y menos visibilidad, como O Cebreiro o Roncesvalles.
Pues igual que la elección de las rutas, la elección de la época del año para hacer el Camino de Santiago también es muy personal. Dependerá del clima que más nos guste, teniendo en cuenta que, por ejemplo, los meses de verano, a alguna gente le resultan excesivamente calurosos para caminar y prefieren hacerlo con temperaturas más frescas. Incluso hay gente que prefiere hacerlo en invierno para disfrutar de las zonas nevadas, que adoptan preciosos paisajes.
También hay que pensar en la zona que vamos a recorrer, ya que, por ejemplo, el trazado del Camino Portugués, que transcurre por el sur, tiene un clima agradable durante todo el año y los caminos que discurren más al norte tienen un clima más frío.
Otro tema que debemos tener en cuenta es el ambiente que queremos encontrarnos en el Camino de Santiago. Si queremos encontrarnos con muchos peregrinos y conocer gente, la época más concurrida es el final de la primavera, el verano y el inicio del otoño. Si lo que deseamos es hacer un Camino de Santiago tranquilo, más enfocado a la introspección, lo ideal es hacerlo fuera de esas épocas del año.
Sea cual sea vuestra preferencia, el chubasquero en el equipaje es siempre recomendable, ya que en Galicia puede empezar a “orvallar” incluso en pleno agosto.
- Ropa cómoda para caminar y también para cambiarte cuando llegues al final de la etapa y quieras disfrutar conociendo la localidad de destino.
- Calzado de trekking o senderismo transpirable al que estés muy acostumbrado. NO ESTRENES CALZADO PARA HACER EL CAMINO DE SANTIAGO.
- Chanclas cómodas para ponerte al finalizar cada etapa. Es importante disponer de un calzado cómodo y abierto para poder quitarte el calzado de caminar una vez hayas llegado a tu destino. Los pies necesitan respirar, después de un trabajo tan intenso. Si, además, tienes la mala suerte de que te salga alguna ampolla, cosa que es bastante habitual, agradecerás disponer de un calzado que es como estar completamente descalzo.
- Calcetines de calidad y sin costuras para caminar, pero mejor que no sean nuevos para evitar el riesgo de rozaduras y ampollas.
- Accesorios de aseo y cremas hidratantes.
- Bastones de senderismo, mejor sin punta metálica. Te recomendamos que te hagas con unos plegables, que son comodísimos para guardarlos cuando no los necesites.
- Protección solar.
- Gafas de sol.
- Protección para la cabeza: sombrero, gorra, pañuelo...
- Chubasquero ligero.
- Una pequeña mochila para cada una de las etapas.
Como en Rutas Meigas nos encargamos de trasladar tu equipaje entre etapas, puedes incluir ropa de calle si después quieres salir a disfrutar de cada una de las localidades de destino, incluso si te apetece ir a cenar a algún sitio elegante. Tampoco hace falta que cuentes las mudas con los dedos de la mano ni que pienses en prendas que puedas lavar y secar durante la noche, como te recomendarán en muchos sitios. Trae lo que necesites, porque nosotros te lo llevamos de una etapa a otra.
Intenta llevar en tu mochila de mano solo lo imprescindible para cada etapa, así podrás caminar más cómodo. Todos los ítems pesados, déjalos en el equipaje que Rutas Meigas se encargará de dejar en tu siguiente alojamiento.
- Tu documentación personal.
- Agua. Aunque es frecuente encontrar fuentes de agua potable y establecimientos donde podrás comprar, es recomendable llevar siempre una botella de agua encima para hidratarse.
- Protección solar y para la cabeza.
- Chubasquero en los días que haya riesgo de lluvias.
- Un pequeño botiquín básico, con tiritas (o apósitos especiales para ampollas), alguna venda y esparadrapo.
En Rutas Meigas te facilitaremos los mapas de cada una de las etapas, que también podrás llevar contigo, aunque también tienes la opción de seguirlos desde tu dispositivo móvil.
Mucha gente cree que, con el esfuerzo físico constante que supone recorrer el Camino de Santiago, acabará regresando a casa más delgado. Pero no os engañéis, la mayoría de los peregrinos acaban del Camino de Santiago con algún kilo de más.
No olvidemos que todas las zonas por las que discurre el Camino de Santiago son de una riqueza gastronómica apabullante, así que comer bien forma parte de la experiencia.
Es importante desayunar bien antes de emprender el gran esfuerzo del día, pero sin que sea un desayuno excesivamente pesado que nos haga sentirnos perezosos a la hora de caminar.
Lo más habitual es que la comida de medio día se realice durante la etapa, así que los peregrinos suelen hacer un almuerzo más ligero. En todo caso, si te toca pasar por Melide a esa hora, no podrás evitar tomar una buena ración de pulpo.
La hora de la cena es la hora de disfrutar de un merecido premio después del esfuerzo realizado, máxime si es en compañía de otros peregrinos. Es el momento de disfrutar de cada una de las especialidades de la zona en la que te encuentres y de disfrutar de una buena conversación. Eso sí, sin olvidaros que, al día siguiente, hay que seguir caminando.
No debéis preocuparos por el tema de avituallamiento, ya que en las rutas del Camino de Santiago os encontraréis muchos servicios, bares, cafeterías, pequeños restaurantes, tiendas y supermercados. Lo que sí os recomendamos siempre es que llevéis una botella de agua con vosotros, ya que es importante estar hidratados en todo momento.
Tradicionalmente, los Caminos de Santiago acababan en la Puerta Norte, la llamada Puerta del Paraíso o Francígena (Fachada de la Azabachería) o en la Puerta Sur (Fachada de Platerías) aunque, en la actualidad, todos los peregrinos deciden acabar su recorrido en la espectacular Plaza del Obradoiro. Una vez estés allí, párate un rato a descansar y déjate impresionar por el increíble entorno que te rodea. Será un momento de mucha emoción, de celebración para compartir con otros peregrinos, pero también de introspección, de recordar todo lo que has vivido y conseguido. Llegar al Obradoiro es la culminación de todo el esfuerzo y, cuando estés allí, sentirás que todo ha valido la pena.
Después, puedes acercarte a la Oficina del Peregrino a recoger tu merecida Compostela. No te preocupes si hay mucha cola. Con el sistema de turnos te avisarán a tu teléfono de cuando te toca, así que puedes esperar dando un paseo por la zona vieja o esperar cómodamente en alguno de los bares que hay alrededor de la oficina.
Cuando llegues a tu hotel, Rutas Meigas ya habrá dejado allí tu equipaje, así que puedes asearte y volver a salir después cómodamente a recorrer la ciudad. Seguramente querrás asistir a la Misa del Peregrino que, actualmente se celebra a las 12:00 y a las 18:00 de la tarde.
Con Rutas Meigas también tendrás una visita guiada al casco histórico con uno de nuestros Guías Oficiales de Turismo de Galicia.
Por supuesto, tienes que disfrutar de la maravillosa gastronomía que te ofrece Galicia y que encontrarás concentrada en los numerosos bares y restaurantes de la ciudad. En Compostela es tradición ir de vinos por muchas de las calles de la zona vieja. No olvides que aquí, con cada consumición, te invitan a una tapa.
Si te quedas más días en Santiago y te apetece conocer algo más de Galicia, en Rutas Meigas te ofrecemos un amplio catálogo de excursiones con salida desde Santiago.
Es una celebración litúrgica que se celebra en la Catedral de Santiago de Compostela. Al inicio, se lee el listado de peregrinos que han pasado por la Oficina del Peregrino en las últimas veinticuatro horas mencionando, además, los puntos de comienzo de su peregrinación y las nacionalidades o provincias de donde provienen.
Actualmente, la Misa del Peregrino se celebra dos veces al día, a las 12:00 y a las 18:00 de la tarde.
El Botafumeiro es un símbolo de la Catedral de Santiago de Compostela y, a la postre, también de la propia ciudad.
Es, seguramente, el mayo incensario del mundo. Pesa 53 kilos y mide 1,50 metros. Bañado en plata, está suspendido de la cúpula central, a veinte metros de altura. Ocho hombres, denominados “tiraboleiros” lo mueven (o lo bailan) por un sistema de poleas, haciéndolo alcanzar una velocidad de casi setenta kilómetros/hora.
Podemos encontrar referencias al Botafumeiro ya del siglo XIV en el Códice Calixtino, donde se le llama “Turibulum magnum”.
Su uso original era perfumar la Catedral y eliminar el mal olor que dejaban los peregrinos que, en muchos casos, incluso dormían dentro del templo.
El Botafumeiro funciona en las principales solemnidades de la Catedral de Santiago, y en el caso de peregrinaciones que lo hayan solicitado a la catedral.
Para cualquier consulta que te surja a lo largo del Camino y que no puedas resolver por tí mismo, puedes ponerte en contacto con el teléfono de emergencias de Rutas Meigas.
Nuestro consejo.
Despeja el camino con la mente abierta. Es un camino de aprendizaje sobre el mundo, la vida y sobre ti mismo.
Conocerás a mucha gente nueva de muchos países y ámbitos. Seguramente encontrarás a más de un amigo para toda la vida. También descubrirás cosas nuevas sobre ti mismo.
Acepta lo que descubras en tu ruta, porque lo que aprendas en el Camino de Santiago te acompañará para siempre. Sé respetuoso con las personas que conozcas y con el medio ambiente.
El Camino de Santiago atraviesa muchos espacios naturales. Deja todo como lo encontraste.
Intenta olvidarte del móvil. Aunque se recomienda llevarlo contigo y también puede ser útil durante las rutas, intenta llevarlo en la mochila o en un bolso y úsalo lo menos posible.
Concéntrate en la naturaleza que te rodea, en la gente que conoces y, por supuesto, en ti mismo.
Sé un peregrino, no un turista.